El azar

La imagen no es de hoy sino de hace algunos meses. Es invierno aun. Ha llovido durante buena parte de la noche. Mientras espero la llegada del bus escolar, miro al suelo y esto es lo que veo: el mango roto de un paraguas y un prospecto medicinal. Algo, el azar, ha decidido juntarlos ese día, en ese instante. Antes de que pase el inevitable barrendero, un crío le dé una patadita al mango o un soplo de viento aleje el prospecto de su involuntario símbolo, saco el móvil y los inmortalizo. Pienso: Yo estaba ahí para captar el chiste. Y me siento afortunado.

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Las buenas noticias

Acaban de darme una buena noticia. Más que eso: la mejor de las noticias posibles. Llevaba cerca de un año esperando que se produjera. No sé vosotros; yo, cuando hace tanto que espero algo, me entretengo  anticipando el momento. Imagino cómo reaccionaré si la respuesta es A, B o Z; qué frase inmortal le diré a la persona que me llama; cuál será mi primera reacción al colgar. Supongo que es deformación profesional de guionista.  Continuar leyendo “Las buenas noticias”

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