El sincrogente

La gente cambia. Recuerdo que el año pasado, por estas fechas, me presenté en pantalón corto en la mansión californiana de El Terrat y Joan (Joan Pons, la enciclopedia multimedia en formato antropomórfico), que lo llevaba largo, me lanzó uno de sus acalorados discursos sobre la conveniencia filosófico-estética de no mostrar los tobillos en el lugar de trabajo. Le creí. Ayer me presenté en pantalón largo (sudando como un gilipollas), y él llevaba unos escuetos bermudas. Continuar leyendo “El sincrogente”

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Los amigos

Mi hija, que tiene once años, trataba de explicarme el otro día lo que son para ella los amigos. “Es como fumar o beber Coca-cola, papa: siempre necesitas más.” Que yo sepa, Alba nunca ha probado un cigarrillo, y la única vez que se mojó los labios con cafeína hizo una mueca de asco y no ha vuelto a intentarlo. Pero, a su manera, la metáfora es perfecta: en los albores de la adolescencia, los amigos lo son todo. Continuar leyendo “Los amigos”

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