Usos atópicos

Hablo de libros con mi amigo Joan Artigas. A él sí le gustan las novelas históricas. Alega que le sirven para conocer hechos del pasado. Sabe que podría conocerlos más a fondo consultando directamente libros de historia, pero se le hacen farragosos. Prefiere que un hábil novelista seleccione datos, se los sirva masticados y adornados con una historia de ficción que le mantenga el interés en vilo.

La postura de Joan no responde solo a una moda literaria. Es una característica global de nuestros tiempos. Seguir leyendo Usos atópicos

0

El misterio del tapacubos

Alba, que aprovecha las vacaciones para cosas eminentemente útiles, ha localizado mi coche aparcado en el Google Maps. La imagen tiene cierto tiempo, porque en ella mi calle sigue en obras (hace meses que las terminaron) y las cuatro ruedas tienen aún sus tapacubos (antes del verano se perdió uno, un día de estos tengo que reemplazarlo).

No sé si os ha pasado algo parecido alguna vez. Es una sensación extraña, entre el orgullo y la ansiedad, la de ver algo nuestro  expuesto así, desde todos los ángulos, como si fuera una showgirl.  Seguir leyendo El misterio del tapacubos

0

Navidad

Sé que no queda intelectual decirlo, pero no odio la navidad. Al revés. Todavía no. De niño me encantaba por la triple dosis de regalos: el cagatió, mi cumpleaños y los Reyes. Más adelante por las farras de sexo, drogas y Rock&Roll de Nochevieja y por la cándida ilusión de mis tres sobrinas: Ia, Marina, Eva.

Entonces llegó Alba y diciembre se convirtió en el mes más frenético del año. Encontrar lo que estaba en su diabólica lista era un reto agotador: como todas las peques del planeta, la mía tenía la extraña habilidad de pedir siempre lo que se agotaba antes.

Ahora vivimos el período post-revelación. Seguir leyendo Navidad

0

La gente

Me gusta la gente con la que trabajo. No toda ni en cualquier momento. Me refiero a estos días, con el pequeño equipo de mercenarios del Terrat con el que preparamos la 25 edición de una gala (por discreción no diré de qué, solamente que se entregan unos premios de cine cuyo trofeo es la cabeza de un pintor que era sordo).

La semana había sido chunga. No diré terrible, porque siempre hay que ser positivo, y lo cierto es que ningún doberman hasta el culo de crack me había arrancado todavía un huevo a dentelladas. Seguir leyendo La gente

1

Costumbres

Soy un animal de costumbres. Sobre todo con los horarios. Despertarme a las cuatro, desayunar a las ocho, comer a la una, hacer la siesta a las dos…

Todo lo que altera este croquis vital me hace andar mal todo el día, como un pato mareado. Trabajando en casa es relativamente fácil cumplirlo a rajatabla. Lo malo es cuando, de vez en cuando, me toca ejercer de guionista normal, es decir, de redacción. Y la típica reunión se alarga, y se alarga más y más, hasta que de pronto mi exhausto reloj corporal exclama: “¡Hasta aquí hemos llegado!”

Entonces, inevitablemente, siempre hay algún cabrón que pasa por ahí con su móvil e inmortaliza el momento.

1

2 X 1

  1. 1)Caos en los aeropuertos. Podría haber sido peor. Imaginad por un segundo que los controladores aéreos, de pequeños, hubiesen querido ser cirujanos cardiovasculares.
  2. 2)Wikileaks. Le hacía falta algo así a la clase periodística de este país. A ver si se produce algún tipo de reacción por contagio y de la noche a la mañana dejamos de ver, leer y oír siempre las mismas noticias con mejor o peor estilo, pero siempre las mismas en todos los medios. De momento se ha producido el efecto contrario: que un montón de periodistas talibanes españoles han saltado como muelles acusando de intrusismo en la profesión a Julian Assagne. Su teoría viene a decir que una filtración difundida por un periodista es noticia, pero el resto no. Pues hazlo tú, sería mi escueto comentario. En cualquier caso, y si se trata como parece de un problema de titulitis, yo desde aquí cedo muy gustosamente mi sagrado carné de periodista a Assagne para que siga destapando cubos de inmundicia. Y espero que por decir eso la Interpol no me pegue un tiro en la cabeza.
0