Que

Que nueve mil novecientos noventa y nueve malos momentos nunca te tiren por la borda uno bueno. Que una buena novela te ayude a llevar mejor un capítulo flojo de tu vida. Que tu pareja te diga Kiss me like a stranger once again aunque no tenga ni puta idea de inglés, mientras te sorbe el tuétano con su mirada. Que Batman nunca gane al Joker. Que los amigos no cambien y que los demás tampoco, para hacer más valiosos todavía a los amigos. Continuar leyendo “Que”

0

Felices renos voladores

Me encanta Norman Rockwell. Incluso antes de que les gustara a los hermanos Coen. Sus obras tienen  el don de captar una historia en un instante. La personalidad del sujeto retratado por su expresión. Y encima, nos hacen sonreír. Caravaggio también me encanta, pero es un pelo más serio.

Así que venga: ahí va “El descubrimiento” de  Rockwell como postal navideña.

Con ella os deseo lo mejor: soñad con renos voladores y  conseguiréis que existan. Prohibido dudarlo.

Si no es este año, el 2012.

0

Cementiri del Poble Nou

Me apunto a la visita organizada al Cementiri del Poble Nou que ha organizado el Col·legi de periodistes. Es la primera vez que disfruto visitando un cementerio, y eso demuestra que las cosas no son malas ni buenas, sino sus contextos.

En fin. Durante la visita descubro esculturas hermosas y espeluznantes, conozco a personajes de novela como El Santet (que está enterrado, al menos, en dos cementerios) e, incluso, vivo un pequeño cuento a lo Edgar Allan Poe: Alba sigue a un gato que tiene un ojo distinto al otro, concretamente el derecho, que parece ciego. Llegan hasta una sepultura, que está llena de gatos, y al levantar la vista descubre que la estatua que hay ahí (ver foto y temblad, temblad, malditos) también tiene… ¡¡¡EL OJO DERECHO DISTINTO!!!!!

Subrayado musical (algo estrepitoso, a lo Brian de Palma) sobre la cara acojonada de Alba.

Fundido a negro y Fin.

El broche perfecto para una mañana perfecta.

0

Higgs y la teoría del AKI

Mira por donde, acabo de descubrir que existe una cosa llamada “Partícula de Higgs”, o “Bosón de Higgs”, o “Partícula de Dios”, según versiones, y que los científicos llevan años buscándola. Pues bien: parece que hoy pueden haberla encontrado (ver foto arriba).

Yupi.

Uau.

Ya. ¿Para qué seguir fingiendo?

Me gustaría compartir su entusiasmo, pero a la que me he puesto a leer cosas sobre este tema me he sentido como Sergio Ramos en un episodio de “The big bang theory.”

Continuar leyendo “Higgs y la teoría del AKI”

0

Guardiola, guionista

Visto lo visto, qué bonito gesto para el espectáculo tuvo el Madrid, materializando el regalo de Valdés nada más arrancar el partido. Si todo el clásico hubiera sido un baño del Barça a los peleles merengues, como en la segunda parte, habría sido un gustazo indiscutible para los culés, pero un desastre a nivel de estructura dramática. Sería como si Rocky tumbara a Apollo al primer gancho. Como si Luke Skywalker se cargara la Estrella de la Muerte al minuto dos. Como si Nacho Vidal se follara a la chica nada más llegar. Bueno, borrad esta última.

Los buenos espectáculos necesitan su tempo, su planteamiento, su nudo, su desenlace.

Continuar leyendo “Guardiola, guionista”

0

Los sueños

Quién fuera Freud a principios del siglo pasado. Siempre que voy al cine me pasa lo mismo. Voy a ver “El caballero oscuro” y salgo queriendo ser Batman circulando en mi batmoto por las calles de Gotham. Salgo de ver “Un método peligroso” y me gustaría ser el padre del psicoanálisis para hacerme el chulo analizando los sueños. ¡Dios, como molaría! Ponerme mi puraco en la boca y  escuchar al loco de turno tumbado en la chaise-longue.

Diría él, por ejemplo:

-En mi sueño, doctor, ando desnudo por una cueva tenebrosa.

Y yo le diría:

-Obviamente, la cueva es un hospital de la seguridad social en Catalunya. Han recortado en bombillas y en batas para los pacientes. Por eso va usted en bolas y a oscuras.

Continuar leyendo “Los sueños”

0

Personajes de novela

Tsutomu Yamaguchi era un ingeniero que el 6 de agosto de 1945 se encontraba de visita de trabajo en Hiroshima cuando descubrió que se había olvidado su sello personal. Regresó a buscarlo y, cuando estaba a dos kilómetros, el B-29 Enola Gray soltó sobre la ciudad la primera bomba atómica de la historia (bautizada como Little Boy). Murieron 140.000 personas, entre ellas todos sus compañeros. Yamaguchi sufrió graves quemaduras en la cara y los brazos, pero sobrevivió. Dos días después regresó a su ciudad natal, Nagasaki. Llegó justo cuando otro boeing, el Bock’s Car, soltó la segunda bomba atómica de la historia (con otro nombre muy ocurrente: Fat Man). Esta vez Yamaguchi se encontraba algo más lejos, a tres kilómetros. Murieron 70.000 personas y él salió completamente ileso, exceptuando la sordera en el oído izquierdo. Yamaguchi, que consagraría el resto de su vida a defender la abolición de las armas atómicas, murió el año pasado a los 93 años. Fue el único hibakusha (al menos, el único reconocido oficialmente) que sobrevivió a los dos holocaustos nucleares.

Su vida está ahí, no hace falta inventarse nada. A veces la mejor literatura se escribe sola.

 

0

Mundos paralelos

No se esconden. Al contrario: salen a diario en las noticias, con sus trajes de Hugo Boss, sus cochazos pornográficos, sus guardaespaldas y sus gestos y sus discursos de puta madre ensayados ante el espejo. Son los amos del mundo, los que a fuerza de viajar  tanto en vagón de primera, de comer exquisiteces de Ferran Adrià, de codearse con banqueros vampiro, empresarios sanguijuela, militares hijos de puta, curas pervertidos y otros alienígenas con tanto o más poder que ellos, han llegado a creerse que el mundo es así, y que es un pastel que les pertenece. Recortan sanidad, educación, cultura. Pero seguimos viéndoles en las noticias con sus sonrisas  de Joker, sus corbatas de seda, sus zapatos italianos. Qué asco, por favor. Continuar leyendo “Mundos paralelos”

0