mayo 2014

23 mayo, 2014

Escribir

Suele decirse que para un escritor lo más importante es escribir. La rutina del oficio. Por lo menos, no dejar de hacerlo durante largos períodos de tiempo, porque uno se acaba oxidando y, luego, cada vez le cuesta más pillar el ritmo. Vale, sí, pero depende de lo que entendamos por escribir. En mi caso, si – Leer más –

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13 mayo, 2014

La vida

Al principio dormían siempre juntos, pero con los años Juan se fue volviendo más y más nervioso, y los ronquidos de su mujer lo despertaban cada vez un poco antes. Lo probó todo: se puso tapones en los oídos, tomó manzanilla con miel, valeriana, ansiolíticos justo antes de acostarse, pero nada funcionaba. “Despiértame si ronco”, – Leer más –

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11 mayo, 2014

¡Síííííííí, síííiíííííííí!

Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. He visto a miles de enloquecidos fans de Belén Esteban haciendo cola para que les firme un libro que nadie, ni siquiera los mismos fans, creen en serio que ha escrito ella. He visto a la autora de una opera prima jactarse en voz alta (pero muy, muy alta) de los miiiiles de compradores que – Leer más –

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7 mayo, 2014

Musa

Hace mucho tiempo que tengo esta foto de Nana en la estantería que queda justo enfrente del escritorio. Es lo primero que veo cuando aparto la vista de la pantalla en busca de inspiración, de manera que si existen las musas supongo que deben de tener un aspecto parecido. Ya tocaba agradecérselo.

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2 mayo, 2014

Otro breve cuento idiota

Un señor sueña que juega al golf en un green interminable. Después de tres días, tres noches y seis mil setecientos veintiocho golpes, consigue situarse a un palmo del hoyo con la banderita. Impulsa la pelota y comprueba, satisfecho, que desaparece bajo tierra. El señor se arrodilla, dispuesto a recuperarla, y entonces ve que no – Leer más –

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1 mayo, 2014

Un breve cuento idiota

Un señor sale del Metro y decide comer en la terraza de una marisquería de moda. Se sienta farfullando en la única mesa que no está reservada, la que queda empotrada entre un buzón y un contenedor de residuos orgánicos. El señor espera unos minutos. Levanta el dedo índice. Se aclara la garganta y grita: – Leer más –

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