El test

Malgasto cinco minutos de mi frenética vida (¡Dios, cinco minutos! Lo que podría haber hecho yo con ese tiempo, incluso vestido) completando uno de esos absurdos tests para adolescentes ociosos que circulan por Facebook: “¿Qué cuadro eres?”

El resultado es que soy “El grito” de Munch. Y añade que lo soy por tres motivos: tengo un carácter fuerte, cambio de opinión fácilmente y suelo hacer castillos de un grano de arena.

¡Ha! ¿Carácter fuerte, yo?  Sí, claro, ocultos como ratas tras una web anónima es fácil ir por ahí insultando. ¡Venga, a ver si hay huevos de dar la cara!

Sí, vale, a lo mejor tengo un poquito de pronto. Pero me cuesta mucho cambiar de opinión. Bueno, mucho no. A veces. No siempre. Y definitivamente, nunca hago castillos de un grano de arena.

Y os voy a dejar ya, porque esta mañana me he encontrado un pequeño bultito de color rojo en medio de la calva que empieza a afectar a mi cerebro (carcomiéndolo como gusanos; si cierro los ojos y me concentro hasta me parece oír los crucs-scrucs de sus diminutas mandíbulas), impidiéndome pensar con claridad. Mi mujer, que es una piadosa santa, dice que sólo es un granito, pero  sé que lo hace para no angustiarme. Si mañana no leéis un nuevo episodio de este blog, será la confirmación del fatal desenlace. Aquí yace un buen calvo, poned en mi epitafio. O algo así.

En cualquier caso, seguid mi consejo y no perdáis el tiempo con el test.  Ni siquiera me parezco al señor que grita en el cuadro. O sí. Pero yo llevo gafas.

1

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.